No olvidar la historia, para oponerse al código penal

El código del miedo

La peligrosidad como arma de disección

Criminalizarlo todo no es suficiente

Somos peligrosas!

Todas a la cárcel!

Poder y enfermedad

No nos dejan otra opción que la revolución

OCTAVILLA DESPLEGABLE:  Código Penal, cadena perpetua, peligro de muerte

1. Que un antidisturbios te pegue una paliza de muerte no es delito
Que alguien lo grabe y lo difunda sí lo es
2. Que un banco te desahucie no es delito
Ocupar una sucursal bancaria para protestar por haberte desahuciado: Hasta seis meses de prisión.
3. Cargarse la sanidad y la educación públicas no es delito
Interrumpir el transporte público: Hasta dos años de prisión.
4. Que la policía abuse de su autoridad y emplee la violencia no es delito
Resistirse a la autoridad: Hasta cuatro años de prisión.
5. Que los políticos agredan con sus reformas a millones de personas no es delito
Que una persona agreda a un político: Hasta seis años de prisión.
6. Incumplir el programa electoral, hacer lo contrario y mentir no es delito
Convocar manifestaciones para protestar por ello: Hasta un año de prisión.

Kaixo!! Hola!! Assemblea de Majaras Barcelonakoa dira! Som l’Assemblea de Majares de Barcelona.
En una semana comenzamos una gira por EH, os enviamos la información por si os interesan las jornadas que se harán en Iruña y Santurtzi, por si teneis amigos que les pudiera interesar. A ver si coincidimos por allí compañerxs
Ahí va la info:

SaludMental-webjpgBURUKO OSASUNA – IRUÑEAN

30 asteartea
19h proyección de cortos

31 osteguna
19h Taller-debate “Los grupos de apoyo mutuo en caso de sufrimiento y angustia”
21’30h Afari beganoa

Subeltz gune autogestionatua eta autoritaren aurkakoa
K/ Kuria, 29
Iruña
http://subeltz.blogspot.com.es/2013/10/baruko-osasuna-salud-mental.html

JARDUNALDI MAJARAK – SANTURTZI

majarak_0001Barikua,1
18.00etan Hitzaldi-tailerra:
“Mujer y locura. Malestar psíquico y opresión de género”

Zapatua, 2
19.00 etan Hitzaldi-tailerra:
“Los grupos de apoyo mutuo en casos de sufrimiento y angustia”

Eta 21.30etan KONTZERTUAK
Mikaela Piton ( Barañain)
Rumbanegra
Puro Luego (Bilbo)

La Kelo Gaztetxea
K/ Las Viñas 63
Santurtzi
http://lakelogaztetxea.blogspot.com.es/

“Gizarte gaixo baten ondo egokituta egotea ez da osasunaren adierazgarri”
“No es signo de salud estar bien adaptado a una sociedad enferma”

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Dentro de la lógica social hay una necesidad de normativización, que nos obliga a reconocer el mundo dentro de los límites impuestos. En el aspecto del sexo de las personas, el patriarcado necesita situarlas en la casilla destinada al varón o a la hembra, al hombre o a la mujer; o lo que es lo mismo, si hablamos de género, masculino o femenino. Este binarismo de una lógica patriarcal reaccionaria, y su fuerte carga moral que se asienta en los valores familiares más tradicionales y ultraconservadores, se vio seriamente afectado tras la lucha del movimiento de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT) y la teoría queer, pero que, en su necesidad de clasificar y ordenar la percepción de ese nuevo mundo al margen de fe teológica, intentó integrar esa realidad y reutilizar, de nuevo, la concepción patriarcal binaria de su lógica heteronormativa, diferenciando entre hombres y mujeres, homo y heterosexuales. Es probable que para las luchas por la liberación sexual de finales de los 70, las leyes que reconocen y regulan los matrimonios homosexuales y la posibilidad de adopción de hijos de estas parejas, así como el cobro de pensiones por fallecimiento, etc…, se ha mostrado como insuficiente frente a las necesidades sociales y de libertad, pues sólo recoge el reconocimiento de la variante sexual de las personas, pero no de otra posible identidad que no sea la binaria, hombre o mujer.

Lo mismo que sucedió antaño con la homosexualidad, los actuales manuales hegemónicos para el diagnóstico de enfermedades mentales, señalan dentro de los trastornos de personalidad y comportamiento, los llamados trastornos de identidad sexual (CIE-10 y DSM-IV), en los que incluyen a las personas transexuales, es decir, aquellas personas que sienten una profunda disconformidad entre el sexo biológico y el sexo psicológico o identidad sexual. Esta tensión es considerada como un trastorno al que llaman “disforia de género” o “síndrome de Benjamin”, por lo que se obliga a estas personas, a someterse a tratamiento psiquiátrico como parte del proceso de ingesta de hormonas y el paso por el quirófano para el cambio de sexo.

De nuevo, esa lógica que necesita reordenar la realidad dentro del binarismo, no acepta que alguien pueda sentirse bien con unos atributos sexuales que según ellos, no corresponderían a su psicología sexual, y la intervención quirúrgica sería indispensable, en esa fase final del proceso de la lógica binaria, para volver a situarnos en la casilla de hombre o mujer.

Los prejuicios contra las personas transexuales son tan graves, que han desplazado a los gitanos del primer puesto en el rechazo social, al soportar la suma de estigmas de la prostitución, la delincuencia, la drogadicción, lo marginal, lo patológico, lo vicioso, etc, situación que se ve agravada, cuando se vive la transexualidad en entornos como una prisión. A pesar de que la Directora General de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, promulgó hace unos años una instrucción por la que se instaba a la administración penitenciaria a tratar a la persona transexual según su “identidad psico-social de género” y no sobre la “identidad sexual aparente”, la realidad es bien diferente porque los cambios sociales necesarios, no se consiguen a través de leyes, ordenanzas, circulares y/o instrucciones, sino a través de la concienciación de las personas que conforman la sociedad, y más concretamente en este caso, del anquilosado estamento funcionarial que, por mucho que se aprueben leyes, siguen clasificando a las personas en base a la norma binaria, manifestando sus viscerales prejuicios homófobos y transfobos, sin que realmente nada cambie.

Así, la sociedad toma una dirección, aparentando cierto “talante progresista”, y sus prisiones (instituciones) van por otra, manteniendo los valores de esa antigua “reserva espiritual” tan rancia y conservadora. En el encierro carcelario, las personas transexuales no sólo deben pasar por las humillaciones cotidianas del machismo de las personas presas, sino que además deben sumar las del funcionariado. Aparte del abuso de la normativización, Amnistía Internacional (AI) ha levantado la voz de alarma sobre el aumento de denuncias por parte de esas personas que escapan a la norma del género, señalando tratamientos crueles e inhumanos, tanto en los arrestos como en los cacheos y las detenciones en las celdas de los recintos policiales. AI denuncia que en prisión, se les practican cacheos repetidos e innecesarios, que la reclusión en celdas, se suele hacer en función de sus genitales y que por este motivo, las personas presas transexuales, “presentan un alto riesgo de ser víctimas de violencia física o sexual por parte de los otros presos, así como abuso físico, verbal y sexual por parte de los funcionarios”. Los prejuicios que llevan a este tipo de agresiones son tan graves que una persona que se identificaba como funcionario, se negaba a reconocer estos hechos denunciados, esgrimiendo que, si tuvieran algún “problema serio”, podrían pedir “el artículo 75.2 del Reglamente Penitenciario (posibilidad de refugiarse)”, pero que no lo hacían porque “así sacan un dinerito fácil” con la prostitución y afirmando que, cuando se les ha llevado a un módulo de mujeres, “alguna de ellas ha “engordado” y a los 9 meses…”, aludiendo a que los transexuales, en los módulos de mujeres, mantienen relaciones sexuales con estas y, haciendo gala de una morbosa fantasía y de una profunda ignorancia sobre transexualidad y travestismo, llegaba a afirmar que “ver a las presas y a los travestis estos bañándose juntos en la ducha! Ahí sí que puede haber violación”. Por otra parte, diferentes personas presas transexuales, han interpuesto individualmente denuncias que les han resultado favorables a la hora de reconocerles su “identidad psico-social de género”, obligando a la prisión a confinarlas en “módulos adecuados a su condición”, levantado una fuerte desaprobación de una buena parte de los funcionarios, y volviendo ha clasificarlos como hombre o mujer en base al criterio inverso. La reacción de esa gran parte del funcionariado ha sido tan expeditiva que, en un intento desesperado por preservar el “modelo tradicional familiar” y como colmo del dislate, el PP ha planteado en el Congreso que se modifique la Ley de Igualdad, con la excusa de no perjudicar a las funcionarias de prisiones, trastocando así, una vez más, los papeles de víctima y agresor.

Otra de las alternativas que se plantean desde la institución, siguiendo el modelo heteronormativo del binarismo, es la creación de prisiones o módulos penitenciarios para personas transexuales. separados según su identidad sexual “psico-social”. Este planteamiento surge porque la primera reacción en el momento de la clasificación, era que reclamase “refugio” o el confinamiento en aislamiento. De sobras es conocido que todo aislamiento agrava la salud psicológica de la persona sometida a él y ninguna de esas dos opciones solucionaba el abuso de los funcionarios; la propuesta de módulos para personas “trans”, tampoco. Y aunque algunos colectivos del movimiento LGBT, han visto un avance en la aplicación de medidas como la circular de Mercedes Gallizo, o la posibilidad de estos módulos de segregación, en mi opinión, se está perdiendo el sentido de toda lucha de liberación, que no es otro que el camino que nos lleve al fin del patriarcado, la destrucción del capitalismo y la desaparición de todo tipo de prisiones, físicas, mentales, psicológicas, biológicas, etc…

¡MUERTE AL PATRIARCADO, MUERTE AL CAPITAL Y VIVA LA ANARQUÍA!

Firma aquí tu adhesión al manifiesto contra el anteproyecto de reforma del código penal:

http://www.colectivosaludmental.org/

Difúndelo!

Proclamamos desde nuestra insana locura, rebelde y contagiosa, que no nos preocupan los códigos penales y sus reformas porque no creemos ni en vuestras leyes, ni en vuestras enfermedades.

Desde que nacimos hemos vivido turbadas y sometidas al imperio de la ley, al de la familia, al de la religión, al de la medicina, al de la escuela, a la del trabajo, al del marido, al del padre, al del estado…, desobedeciendo a todas, y por ello nos habéis etiquetado con vuestro despreciable surtido de enfermedades incurables y crónicas.

Nos condenasteis de por vida incluso antes de nacer, y vamos a seguir defecando sobre vuestras verdades científicas, políticas, económicas, sociales y religiosas, porque la obediencia y la sumisión son las únicas enfermedades verdaderas.

Venimos de una larga travesía atormentada en la que se nos arrancó de nuestro entorno natural para incorporarnos al sistema de un mundo, al que no nos queremos adaptar. Seremos siempre incómodas, inestables, críticas, molestas, inadaptadas, emotivas, apasionadas, inquietas, resistentes, distraídas, amantes, hiperactivas, desbordadas… y guerreras, porque no vamos a renunciar a brotar con nuestra locura frente a los chantajes y conflictos emocionales con los que nos queréis domesticar y a la permanente confrontación entre iguales.

Estamos enfermas de una bilis oscura de rabia que se agita como tormenta contra todos aquellos que se sienten seguros y a salvo en este mundo tan incierto que, día a día, nos va destruyendo. Contamináis con azufre y uranio el aire que respiramos. Las aguas de los ríos son cada vez más tóxicas por vuestros vertidos de escorias de metales pesados. Vuestras emisiones de dióxidos, metanos y gases contaminantes fluorados, están asfixiando y quemando la naturaleza y poniendo en riesgo la supervivencia de todos los animales, humanos o no humanos, y los seres vegetales. Habéis recubierto el planeta de una gruesa piel de tóxico engrudo negro y cercado el territorio con raíles, autovías, vallas metálicas, muros de hormigón, torres de alta tensión y espinosas alambradas…, separándonos de nuestros hermanas y vecinos y llenando la atmósfera de radiaciones electromagnéticas. Mantenéis las montañas gravemente enfermas de heridas abiertas por canteras, explotaciones minerales y deforestaciones. Encerráis a muerte en granjas industriales a los animales no humanos, y a los humanos nos recluís en centros industriales de explotación penitenciaria. Bombardeáis poblaciones civiles en nombre de las libertades, la justicia y la democracia, saqueando países enteros por cuestionar vuestro modelo hegemónico de vida capitalista, blanca, patriarcal, occidental y cristiana, llevando a miles de personas al ciego callejón de su miseria, su destrucción y su muerte.

Y sois vosotros, los autoproclamados amos guardianes de las libertades del mundo, de este destructor orden mundial que no es nada nuevo, quienes nos consideráis “locas” y “sujetos peligrosos” para justificar nuestras mordazas, las camisas de fuerza farmacológicas, el encierro a perpetuidad y la condena a muerte. Nuestra “locura” no se deja engañar por los modernos diseños de las democratizadas lobotomías químicas y las terapias de shock que utilizasteis como tormento y tortura, en las más cruentas dictaduras, …porque nos tenéis miedo.

Vosotros, los que nos echáis de nuestras casas, los que después de explotarnos en vuestras fábricas nos forzáis al paro. Vosotros, los que determináis quién tiene más “derecho” para vivir en un territorio que no es vuestro y en el que sólo podéis mantener vuestros privilegios por la dura represión y por la capacidad destructiva de las armas de vuestros ejércitos, …nos tenéis miedo.

Vosotros, los que sometéis a los grupos humanos a un asfixiante estado de excepción, imponiendo la vigilancia de cada uno de sus gestos y el control de un estado policial, …nos tenéis miedo.

Vosotros, los que negáis nuestro derecho como mujeres a decidir sobre nuestros cuerpos, al mismo tiempo que violentáis con la esterilización los cuerpos de las indígenas o de las que consideráis “menos válidas”, …nos tenéis miedo.

Vosotros nos encerráis en vuestra rancia y atormentada moral religiosa, decidís por nosotras cuales deben de ser nuestros deseos y no concebís otra realidad que la dual. Imponéis vuestro dogma de que sólo podemos sentirnos hombres o mujeres y que sólo así podemos amarnos y desearnos, cuando las realidades de nuestras pulsiones son mucho más amplias y hermosas y no vienen determinadas por vuestros prejuicios. No tenéis escrúpulos para firmar tratados sobre los derechos a la libertad sexual, pero luego nos imponéis vuestros tratamientos psiquiátricos para erradicar nuestra “transexualidad” y someternos a cirugías que nos modelan al binomio hegemónico de un deseo que no sentimos.

Sois los mismos que firmáis impresionantes tratados sobre convenciones y derechos humanos del niño y la niña, y reconociendo la obligatoriedad de la enseñanza, luego les negáis el alimento. Los niños y las niñas pueden morir de desnutrición y hambre pero obligatoriamente escolarizadas, porque a vosotros no os importa que no existan principios fundamentales que garanticen la alimentación de las criaturas más pequeñas y necesitadas, sólo su formación y control. Sois vosotros los que vais con la ayuda humanitaria a invadir esos países donde la mortandad infantil es alarmante, y a llevaros sus riquezas a cambio de dejarles todos vuestros venenos.

Esta ayuda humanitaria es vuestra coartada para el saqueo, el expolio, la tortura, la violación de las mujeres y la destrucción que posteriormente reconstruiréis según vuestro orden. Como antaño, seguís dejando vuestro rastro de dolor y desolación allí por donde pasáis. Sois los señores de la muerte, los que inventáis patologías para prescribir dañinas drogas paliativas. Decís curar con más y más enfermedades y cronificais nuestra agonía haciéndonos dependientes de vuestras medicinas, de vuestras mercancías, del consumo compulsivo y desaforado que atesora la propiedad como un privilegiado derecho inalienable y no como robo, saqueo o expolio a la humanidad.

Nos condenáis a un ocio embrutecedor que reproduce vuestras miserias y que nos enajena. Enfermamos por vuestra constante violencia en todos los ámbitos de nuestra vida. Enfermamos agotadas por la explotación y por cada uno de vuestros prejuicios morales y heteronormativos. Enfermamos por el profundo malestar que nos provoca la cotidiana alienación de una vida que nos enajena.

Tenéis el mundo en vuestras manos y tendréis nuestros cuerpos amordazados pero nunca conseguiréis apropiaros de nuestra voluntad. Nuestras convicciones son sólidas y firmes, y sabemos que nos enfrentamos a una lucha desproporcionadamente desigual, pero sostendremos con fuerza nuestras ilusiones y no daremos ni un paso atrás. Por eso nos tenéis miedo. Tenéis miedo a la desbordada ira de las miserables. Tenéis miedo a la implacable mirada de nuestra rabia. Y por eso vais a imponer esta nueva reforma del código penal a espaldas del pueblo y contra el pueblo, pero ni mil reformas, ni todas las leyes que caben en vuestros miserables sueños, callarán nuestras voces, ni agotarán nuestras ansias de luchar contra la epidemia de vuestra cultura de la muerte.

Somos nosotras, las desposeídas, contra vosotros, los poseedores. Vuestro miedo se refleja en cada ley y nuestra sangre se enciende y, cuando la derraméis, arderéis con vuestro mundo. Somos hijas de una revolución digna que germina en la memoria y no vamos a olvidar, ni a perdonar.

Sabemos que este otoño vais a aprobar una nueva reforma del código penal. Otra reforma más con la que nos queréis amordazar y encerrar, sin que se vean las cuerdas ni las paredes de las celdas. Esta reforma no es sólo contra nosotras las locas, las mujeres, las transexuales, la migradas, las resistentes, las precarias… Es contra todo el pueblo que se defiende de vuestra codicia y de vuestros abusos ilimitados. Es contra todo el pueblo que es consciente de que ningún gobierno les va a traer libertad. Vuestras leyes son contra todas esas personas que reconocen que sólo ellas pueden decidir sobre el destino de sus vidas, y no los mercados, las entidades financieras, los intereses económicos o políticos, las razones de estado…

Frente a cada una de vuestras medidas represivas, nos mantendremos firmes y desobedientes frente a todas las instancias. Nuestra resistencia dejará de ser de supervivencia, para convertirse en lucha transformadora que defenderá  sus espacios de libertad con el cuerpo a cuerpo. Sentiremos mucho temor frente a vuestros ejércitos de matones y mercenarios a sueldo, pero nuestro arrojo, nuestra determinación, nuestros deseos por vivir en libertad, el apoyo mutuo y la solidaridad de nuestras hermanas y hermanos, nos ayudarán a superar todos nuestros miedos.

Empezad ya a construir más cárceles, manicomios y cámaras de gas, porque la tierra se os quedará pequeña.

Del 12 al 16 de Agosto, escuelita zapatista

Jueves 15 de Agosto
17h. Taller para la deconstrucción de la psiquiatría.
A cargo de la Asamblea de Majaras. Escuelita zapatista de Barcelona
Áurea Social C/ Sardenya 263 (entre València y Diagonal) <M> L2 – L5 Sagrada Familia

¿Qué es la escuelita zapatista?